
Desde nuestra fundación en 2013, hemos trabajado y buscado empresas y personas acordes a nuestros valores y ética profesional, pilares de cada relación que construimos.
Este aspecto es esencial para que nuestro viaje en el mundo textil nos lleve a lugares en los cuales nos sentimos a gusto, desde la cordillera junto a los criadores de camélidos hasta el diseño de colecciones globales.
Cuidar las relaciones humanas, ambientales, animales y la herencia textil andina son los ejes que sostienen una economía de consumo más sustentable.
La transparencia en nuestras acciones y en la forma en la que producimos forma parte de nuestro ADN.
La integridad entre palabras y actos, el respeto y el trabajo en equipo nos permiten construir relaciones a largo plazo.
Nuestra misión es generar valor en origen, asegurando la trazabilidad desde la fibra hasta el producto final.
Conocer el origen y las condiciones de producción es un derecho básico que asumimos con orgullo.


Elegir menos y mejor implica integrar valores profundos al consumo y diseñar piezas pensadas para durar.
Más de diez años de desarrollo nos permitieron construir una cadena de valor donde la calidad está en la fibra y en cómo es trabajada.
Para extender la vida útil de los productos Guacha, recomendamos seguir las instrucciones de cuidado.
Trabajamos con fibras de origen animal bajo procesos respetuosos de esquila anual, cuidando el bienestar de alpacas, llamas y vicuñas.
Las denominaciones “Baby Alpaca” o “Baby Llama” refieren a la calidad de la fibra, no a la edad del animal.
Los camélidos viven libres en la sierra y dependen del cuidado de sus criadores, manteniendo una relación armónica con su entorno.


La Línea Eco atraviesa nuestras colecciones destacando la riqueza de fibras de colores naturales.
Elegir colores naturales implica ahorro de agua, energía y la no utilización de químicos.
Nuestro packaging está compuesto por materiales biodegradables y de bajo impacto ambiental:
Porque el producto también es lo que lo envuelve.
